LA EDUCACIÓN PÚBLICA DE HONDURAS AL SERVICIO DE: ¿QUIEN?
Adaptación de la economía de la educación, según el Banco Mundial, Por: Lic. Ingrid Yanina Mejía
Emilio Durkheim padre de la sociología de la educación, definió la educación como “la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no han alcanzado todavía el grado de madurez necesario para la vida social, ya que ofrece al niño un numero de estados físicos, intelectuales, morales y ambientales que se le exigen por lo que seria un instrumento de socialización”
La educación funciona como un mecanismo de control social que promueve la aceptación del orden social existente y reproduce las desigualdades sociales existentes.
Según se analiza en América Latina para un desarrollo económico debemos invertir en educación como la piedra angular en la lucha contra la pobreza, paradójicamente la inversión para esto se centraliza casi dejando por fuera los sectores rurales que es donde se agrava todo, por la misma situación casi prediciendo que “el que nace pobre, vivirá pobre”.
El mercado educativo es uno de los más grandes y con mayor potencial de crecimiento. Las crisis económicas que se han ido alargando hasta nuestros días, y el desarrollo de las nuevas tecnologías han prometido un bocado exageradamente apetitoso para que las transnacionales no tomasen cartas en la trama educativa.
Cuando los empresarios desean que la escuela proporciones gran cantidad de mano de obra calificada, en realidad lo que pretenden es impedir la alza salarial, que seria ocasionada por la escases de este tipo de trabajadores.
Hoy como ayer se pretende formar ciudadanos que estén conforme con los contenidos que se les enseña en la escuela y que mañana este de acuerdo con las condiciones que les impongan losa empresarios y, además asistan a votar sin oponerse, cada tantos años, para creer que realmente viven en una sociedad democrática.
Tenemos más motivos que nunca para preocuparnos por la continuidad de una enseñanza obligatoria como garantía del derecho de todos a una educación que desarrolle sus capacidades en igualdad de condiciones, que les dote de una formación solida que les capacite para afrontar los cambios de la vida, especialmente cuando es sabido que las desigualdades socioeconómicas y culturales de la procedencia familiar de los estudiantes se manifiesta en mayores dificultades para los menos favorecidos. Es preocupante cualquier medida que restringa las posibilidades del alumnado con menor rendimiento.
A partir de 1989, a nivel mundial “la educación y la formación son inversiones estratégicas vitales para el éxito del futuro de la empresa”. A partir de este momento, “el desarrollo técnico e industrial de la empresa exige claramente una renovación acelerada de los sistemas de enseñanza y programas”.
El sistema de enseñanza se conforma con aportar a los jóvenes las mismas competencias (cálculo, lectura e informática) que les permita adaptarse al entorno de trabajo. En cuanto al resto de la escuela debe inculcárseles sobre todo el “saber estar”, es decir los comportamientos que harán de ellos obreros mecanizados y disciplinados.
Actualmente la industria, las tecnologías y la sociedad se ven arrastradas por un inminente maremoto de cambios, por lo que debido a esto patronos y dirigentes políticos acuerdan que: la tarea primordial de la escuela es la de ser el soporte de la empresa. Para hacerlo la primera deberá acceder a los mandatos de las necesidades de la segunda, generando una deformación al concepto lingüístico de lo que significo institución pública, convirtiéndola en un proveedor de “capital humano” para la empresa.
Los objetivos cognoscitivos de la enseñanza se ven relegados a un segundo plano, en su lugar se invita al profesorado a inculcar en los jóvenes las competencias reclamadas por la industria, el comercio y los servicios del mercado.
Leonardo Da Vinci: En un mundo en rápida
transformación, sobre todo el efecto de los cambios tecnológicos y de las
sociedades de la información, la frontera entre educación y formación se hace
cada vez mas permeable”.
El verdadero espíritu crítico, el que le permite
liberarse de los dogmas del pensamiento dominante, no se nutre de valores, sino
de saberes.
No se espera del futuro ciudadano que dedique su
tiempo a estudios fútiles a conocimientos que le aporten un enriquecimiento
intelectual o cultural personal, a saberes que le permitan entender mejor la
historia de las leyes del mundo natural o de la sociedad en la que viven, a
competencias que desarrollen en el o ella el sentido artístico militante o las
ganas de escribir, lo único que cuenta es que produzca.
Las primeras victimas del “menos escuela” serán
quienes solo tienen la escuela para aprender.
Francia, Finlandia, Suiza, Gran Bretaña, Alemania,
Bélgica y otros países impulsadores de este modelo han traído dicha corriente a
países subdesarrollados como el nuestro, planteando que algún día llegaremos a
ser como ellos, lavando las mentes de nuestros funcionarios, que en un 95% de
su accionar no son mas que títeres de los empresarios, y no tanto el hecho de
que sean empresarios, es mas bien el hecho de ser empresarios extranjeros,
aprovechándose de nuestra condición de sublevados, personas que vivimos de la
caridad mundial, porque así es como nos quieren tener, y con el negocio de la
educación lo que hacen es deformarnos y someternos.
Debemos diferenciar tres aspectos del movimiento
“Desregulación–Privatización” de la enseñanza:
El primero es la autonomía de los centros escolares,
en unos sitios se habla de desregulación, en otros de lucha contra la
burocracia, pero el fondo sigue siendo el mismo (cortar el cordón umbilical que
mantiene los centros de enseñanza dependiendo de la autoridad y por ello poco
susceptibles al cambio y desarrollo desigual).
En segundo lugar observamos una profunda tendencia a
la mercantilización de la enseñanza, la transmisión de conocimientos y la
adquisición de competencias se vuelve cada vez más el eje de luchas
competitivas, se convierten en servicios de pago.
El tercero es el dominio indisimulado de los patronos
sobre las escuelas como sus “beneficiarios”.
Una mayor autonomía presupuestaria de los centros
escolares aparece como un medio de presionar a cada escuela para que busque las
vías que les permitan limitar sus gastos a lo estrictamente necesario.
El pago del profesorado “según sus meritos” es otra
manera de romper su solidaridad.
También se pretende llevar el modelo de empresa a la
universidad, orientando el gasto del dinero público, hacia las carreras
“rentables” para la empresa y favoreciendo la creación de instituciones
privadas de formación.
Bajo la presión de las fuerzas combinadas del mercado
de los consejos de instancias supranacionales de políticas desreguladoras de
los gobiernos nacionales, son pretextos de “excelencia en la gestión”, las
universidades se transforman poco a poco en vulgares empresas con fines
comerciales. Su actividad se centra en la búsqueda de “clientes” y de fuentes
de financiación capaces de sostener su potencial de “la insatisfacción de los
padres respecto a la enseñanza publica”. En este sentido, quienes tienen los
medios financieros para huir de las paupérrimas escuelas estatales constituyen
una formidable reserva de clientes para la “education bussines” en pleno
crecimiento.
El gobierno laborista de Tony Blair, se ha hecho
especialista en la privatización de las escuelas públicas, todo centro que
trate de alcanzar los estándares fijados por el gobierno será consecuentemente
vendido. Se cambia a todo profesorado y el centro empieza desde cero con
gestión privada.
La clave principal del desarrollo y la lucha contra la
pobreza es un comercio más justo, la anulación de la deuda del tercer mundo y
el fin del dominio de sus economías por parte de los grupos financieros e
industriales de los países ricos. Si la enseñanza básica puede jugar un papel
en esto, es de forma indirecta dando a las masas de los países pobres las armas
del saber, para que puedan alimentar sus luchas.
Es el objetivo estratégico del banco: desregular la
enseñanza secundaria y la enseñanza superior, transformarlas en enseñanzas de
pago liberadas de la tutela del Estado. Se nos preguntara de qué vale defender
una formación de alto nivel y de carácter general para todo el mundo, puesto
que es bien sabido que no habrá sitio en el mercado laboral para tanta gente
con titulación superior. Esta cuestión alcanza a todo el corazón de la
problemática.
Muchos plantean que las funciones fundamentales de la
enseñanza en las sociedades capitalistas modernas: su función económica, su
función ideológica, su función de reproducción social y su función de
socialización.
Un espíritu “ciudadano” digno de ese nombre, es decir,
una mirada lucida sobre la sociedad de la que somos miembros y la posibilidad
real de ser escuchados, exige algo mas que cursos sobre “valores” democráticos.
Es imprescindible una comprensión efectiva de los mecanismos responsables de
injusticias escandalosas cada vez mayores; el conocimiento de las relaciones
económicas que provocan las guerras, el hambre, el paro y la destrucción del
medio ambiente, una visión racional y científica por encima de los prejuicios y
del “pensamiento único” ¿Qué puede hacer el profesorado sino le dan los medios,
las condiciones materiales, y el tiempo necesario, sobre todo para aportar a
todos los alumnos, lo que le aportarían a sus propios hijos?.
Las luchas del profesorado progresista solo tienen
sentido si se enmarcan en ese combate mucho mas basto, mas complejo que el
combate contra la dictadura del mercado. El derecho a la educación para todos,
el derecho a acceder efectivamente a los saberes que dan la fuerza para entender
el mundo y para participar en su transformación, no para llevarse a cabo sin
poner fin a las causas del determinismo social actual, a saber la división de
la sociedad en clases sociales desiguales es ahora un momento necesario en la
lucha por conseguir una sociedad mas puesta y mas humana, primera condición de
una escuela para todos, y de una saber realmente compartido.
José María Ortega
Compañero Maestro Escuela,
decimos que educar es
no sólo enseñar de letra.
¿Sabremos jacerlo ver?
Compañero de amasijo,
tenemos en nuestras manos
jarina de tos los trigos.
¿Sabremos sacar pan blanco?
Compañero de trabajo,
nuestra fuerza debe estar
levantando a los de abajo.
¿Sabremos bien empujar?
Compañero de ilusiones,
hemos de cambiar er mundo
sin dinero y sin cañones.
¿Sabremos seguir er rumbo?