Compromiso del Estado para con los Egresados Universitarios de Honduras
La falta de empleo y de oportunidades para la juventud ha encendido las alarmas en el gobierno de la República.
El actual gobierno esta repensando la creación de un programa especial que garantice el acceso al trabajo a todos aquellos estudiantes que han logrado culminar su carrera universitaria tanto en el sector público como privado.
Según datos, solo en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) egresan al año alrededor de 5,000 estudiantes, quienes en su mayoría tardan meses y hasta años en encontrar una oportunidad de trabajo en el país.
Se propone crear una iniciativa que permita al gobierno asignar recursos a las empresas privadas para que estas contraten por seis meses o un año a los nuevos profesionales universitarios de clase media y baja (Tomado del Heraldo).
A continuación planteo una serie de interrogantes que nos describen desde la concepción del autor (Mi persona) como veo los compromisos que los recientes gobiernos han establecido para con los egresados universitarios del país:
1. ¿Qué hay de grande con esta problemática?
Emilio Durkheim padre de la sociología de la educación, definió la educación como “la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no han alcanzado todavía el grado de madurez necesario para la vida social, ya que ofrece al niño un numero de estados físicos, intelectuales, morales y ambientales que se le exigen por lo que seria un instrumento de socialización”.
¿Qué espera un estudiante una vez que termina su formación profesional?, ¿Encontraré un empleo donde pueda ejercer mi profesión?
La situación es clara,
existe una problemática de las empresas con los alumnos recién egresados, pues
estas prefieren profesionales con años de experiencia, que alumnos recién
egresados, así que en cierta forma los estudiantes se encuentran en desventaja
a la hora de finalizar su carrera y posiblemente le sea muy difícil encontrar
un buen puesto laboral. Aunque hay que destacar que algunas empresas no le dan
tanta importancia al grado académico, algunas prefieren personas “sin mañas” o
“vicios”, de ahí la importancia de las buenas actitudes y aptitudes, pues
cuando un estudiante las tiene, a pesar de no tener experiencia laboral, sabe
trabajar en equipo, a presión, tiene compromiso con el trabajo que realiza,
tiene habilidad para resolver problemas, etc.
2. ¿Qué hay que no sea perfecto todavía?
Cuando el joven hondureño
egresa mal preparado pedagógica, moral, técnica y cívicamente, pero con un gran
cartón como título colegial, se prepara una minoría privilegiada para ingresar
a la universidad.
Gran parte de ellos se
retiran en los primeros dos meses porque no están académicamente preparados ni
con la valentía suficiente para superar el primer escollo intelectual; otros se
largan por estrecheces económicas; algunos porque se casaron antes de tiempo y
no pueden llevar el peso del hogar y el estudio al mismo tiempo; algunos otros
porque emigraron a Estados Unidos con el propósito de ganar dinero rápidamente
para mejorar los ingresos familiares.
Los que no ingresan y ni
lo intentan quedan el resto de sus vidas dedicadas a una gama de trabajos y
oficios que en su mayoría no requieren estudios clasificados sino un poco de
lógica y sentido común.
3. ¿Qué estoy dispuesta a hacer para lograr que sea como yo quiero?
Para la creación de
universitarios bien preparados que puedan enfrentarse a la vida laboral, mi
principal objetivo es plantear, ante diferentes entes tomadores de decisiones,
soluciones, por lo que es indispensable la vinculación de los alumnos con las
áreas formativas, pues también depende mucho de ella la formación del
profesional. Para esto, yo como parte de una institución educativa deberé proporcionar parte
de estas áreas como talleres y laboratorios donde los alumnos practiquen o
realicen pruebas que los capacitarán en sus especialidades. Si se tiene una
biblioteca actualizada, laboratorio de cómputo con internet, esto impulsará la
investigación como una actividad básica en el crecimiento, desarrollo y
consolidación de un buen profesional.
4. ¿Qué estoy dispuesto a no seguir haciendo para lograr que sea como yo quiero?
Hoy como ayer se pretende
formar ciudadanos que estén conforme con los contenidos que se les enseña en la
escuela y que mañana este de acuerdo con las condiciones que les impongan los
empresarios y, cada tantos años, para creer que realmente viven en una sociedad
democrática.
Bajo la presión de las
fuerzas combinadas del mercado de los consejos de instancias supranacionales de
políticas desreguladoras de los gobiernos nacionales, son pretextos de
“excelencia en la gestión”, las universidades se transforman poco a poco en
vulgares empresas con fines comerciales. Su actividad se centra en la búsqueda
de “clientes” y de fuentes de financiación capaces de sostener su potencial de
“la insatisfacción de los padres respecto a la enseñanza publica”. En este
sentido, quienes tienen los medios financieros para huir de las paupérrimas
escuelas estatales constituyen una formidable reserva de clientes para la
“education bussines” en pleno crecimiento.
Por lo que es mi
compromiso como educadores y participes de una sociedad en vías de desarrollo,
proponer, gestionar, monitorear y auditar las acciones que el Estado realiza y
no permitir que nuestros egresados universitarios se tornen cada día mas como
seres inconscientes, arrogantes y prepotentes, que esperan empezar con sueldos
de millones, sin estar aun capacitados para hacer.
5. ¿Cómo puedo
disfrutar del proceso, mientras hago lo necesario para lograr que sea como yo
quiero?
Las luchas del profesorado
progresista solo tienen sentido si se enmarcan en ese combate mucho mas basto,
mas complejo que el combate contra la dictadura del mercado. El derecho a la
educación para todos, el derecho a acceder efectivamente a los saberes que dan
la fuerza para entender el mundo y para participar en su transformación, no
para llevarse a cabo sin poner fin a las causas del determinismo social actual,
a saber la división de la sociedad en clases sociales desiguales es ahora un
momento necesario en la lucha por conseguir una sociedad mas puesta y mas
humana, primera condición de una escuela para todos, y de una saber realmente
compartido, donde la justicia se anteponga a cada actividad que realizamos, es
decir el cambio debe venir desde cada uno de nosotros, si queremos que nos
respondan adecuadamente debemos comprometernos con nuestro país, el Estado no
esta para ser el padre protector, sino mas bien para brindar las condiciones
que permiten que nos desarrollemos como seres profesionales y en búsqueda de
desarrollo.
Bibliografía
Consultada
1. Omar Hernández Rodríguez, Perspectiva de futuro de los egresados de las universidades en tiempos de la Globalizacion, (UNICOM – México).
2. Dr. Roberto Cuevas García, Carta del Rector a los
Graduados Zamoranos (Junio 2011).
3. Wikipedia, enciclopedia libre.
4. La educación Publica en Honduras ¿Al servicio de
quien? Ingrid Mejía, 2011.
Fragmento de muy famoso poema hondureño “Lo esencial” Por: Alfonso Guillén Zelaya
Lo esencial no está en ser poeta, ni artista ni filosofo. Lo esencial es que cada uno tenga la dignidad de su trabajo, la conciencia de su trabajo.El orgullo de hacer las cosas bien, el entusiasmo de sentirse transitoriamente satisfecho de su obra, de quererla, de admirarla, es la sana recompensa de los fuertes, de los que tienen el corazón robusto y el espíritu limpio…




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